Minutos 1-5: cierra los números
Actualiza saldos, confirma la clasificación de los movimientos dudosos y registra el patrimonio del mes. Sin juicios, solo datos. Esta fase es mecánica a propósito: si empiezas opinando sobre cada gasto, nunca llegas a las métricas.
Minutos 6-12: tres métricas y nada más
Tasa de ahorro, runway y distancia a tu número. Si las tres van en la dirección correcta, el resto es ruido. Anota el valor de cada una al lado del mes anterior; lo que buscas es dirección, no perfección.
Añade una cuarta lectura solo si estás en una fase concreta: coste de la deuda si estás amortizando, o rentabilidad frente al índice si estás construyendo cartera. Nunca más de cuatro.

Minutos 13-20: una sola decisión
Cancela una suscripción, sube un 1% la aportación automática, renegocia un seguro o mueve el colchón a una cuenta remunerada. Una acción al mes son doce mejoras al año, y cada una se compone con las anteriores.
La restricción de una sola decisión no es pereza: es lo que hace el hábito sostenible. Las revisiones que terminan con siete tareas pendientes se abandonan al tercer mes.
- Una decisión por revisión, ejecutada el mismo día.
- Si no puedes ejecutarla en 5 minutos, agéndala.
- Registra qué decidiste: en diciembre verás doce.
La revisión trimestral y la anual
Cada tres meses añade 20 minutos extra para rebalancear la cartera y revisar los gastos fijos. Una vez al año, dedica una hora a lo estructural: número objetivo, seguros, fiscalidad, testamento y objetivos de la familia.
| Frecuencia | Tiempo | Qué haces |
|---|---|---|
| Mensual | 20 min | Saldos, 3 métricas y 1 decisión |
| Trimestral | +20 min | Rebalanceo y gastos fijos |
| Anual | 1 h | Número objetivo, seguros, fiscalidad |
Qué hacer cuando el mes fue malo
Habrá meses con tasa de ahorro negativa: una mudanza, una avería, una boda. La respuesta correcta no es saltarse la revisión, es hacerla igual y etiquetar el gasto como extraordinario para que no contamine tu media.
Los que abandonan no lo hacen por un mal mes: lo hacen por dejar de mirar después de un mal mes. La constancia del registro vale más que la calidad de cualquier decisión individual.




