Usa retorno ponderado por dinero (TIR)
Si aportas cada mes, el retorno simple miente. Necesitas la TIR sobre tus flujos reales de caja y compararla contra la misma serie de aportes invertida en el índice. Solo así sabes si tu selección aportó valor o si simplemente aportaste más dinero en un buen momento.
El experimento correcto es un portafolio espejo: cada vez que compraste algo, imagina que ese mismo importe y esa misma fecha fueron a un ETF del S&P 500. Al final, dos TIR comparables. Cualquier otra comparación es una anécdota.
Cuenta dividendos, comisiones e impuestos
El índice que ves en las noticias es price return: no incluye dividendos. Compárate siempre contra el total return, que históricamente añade cerca de dos puntos anuales. Si te comparas contra el índice sin dividendos, ganas por definición y no has aprendido nada.
Después réstate lo tuyo: comisiones de compraventa, custodia, cambio de divisa, spread y el impuesto sobre dividendos. Un 1,5% anual de fricción, sostenido veinte años, se come más de un tercio del capital final.
- Compara siempre contra el S&P 500 Total Return.
- Incluye comisiones de custodia y cambio de divisa.
- Cuenta el impuesto retenido sobre dividendos extranjeros.

Ajusta por riesgo y por moneda
Ganar un 12% con un 40% de volatilidad no es mejor que ganar un 9% con un 15%. Divide tu exceso de retorno entre la volatilidad asumida y compáralo con el mismo cociente del índice; si tu ventaja desaparece, era apalancamiento emocional, no habilidad.
Y si gastas en euros pero inviertes en dólares, el tipo de cambio puede explicar todo tu resultado. Calcula la rentabilidad en tu moneda de gasto: es la única que puedes usar para pagar el alquiler.
El sesgo de supervivencia en tu propio historial
Tu memoria borra las posiciones que cerraste mal y los brókeres que dejaste atrás. Para un benchmark real necesitas todas las operaciones desde el primer día, incluidas cuentas cerradas, criptos perdidas y aquella empresa que quebró.
Exporta el histórico completo de cada bróker una vez al año y guárdalo. Es tedioso, pero es la diferencia entre medir tu rendimiento y contarte una historia.
| Método | Tu cartera | S&P 500 | Diferencia |
|---|---|---|---|
| Retorno simple | +14,0% | +11,5% (price) | +2,5 |
| TIR sobre flujos | +9,1% | +10,4% | −1,3 |
| Con dividendos y comisiones | +7,6% | +12,3% (total return) | −4,7 |
| En moneda de gasto (EUR) | +5,2% | +9,8% | −4,6 |
Qué hacer con el resultado
Si tras tres años completos no superas al índice ajustado por riesgo, la respuesta no es rendirse: es indexar el núcleo del portafolio y dejar un 10% de satélite para experimentar. Mantienes el aprendizaje y eliminas el coste de equivocarte con el 100%.
Si sí lo superas, verifica antes de celebrarlo que no fue una sola posición, un solo año o una sola divisa. La habilidad se demuestra en la repetición, no en el mejor trimestre.




